martes, 1 de abril de 2014

El principito.

Hola! Cómo están? Para empezar, me gustaría arrancar con un libro que para mi siginficó bastante durante mucho tiempo; incluso hace poco, cuando lo leí de nuevo después de mucho tiempo, me di cuenta de lo real que suena y de lo triste que es llegar a cambiar así.


Muchos ya saben de qué hablo, pero para los que no, El Principito fue escrito por Antoine de Saint-Exupéry.
En esta historia, un aviador se encuentra perdido en el desierto luego de que su avión tuviera fallas. Entonces, es cuando aparece un príncipe que a medida que conversa con él, le hace ver la estupidez humana y la inocencia y sencillez de un niño.
Pero, quién es el principito? Él viene del planeta B 612, en éste solo hay dos volcanes (uno activo y otro no) y una rosa. El principito cansado de que la rosa le diera órdenes, decide alejarse de su planeta, paseando por los otros junto con una migración de pájaros. En cada planeta se encuentra con un personaje: un rey, un vanidoso, un borracho, un hombre de negocios, un farolero y un geógrafo, los cuales, de maneras diferentes le demuestran al principito lo monótonas y aburridas que se vuelven las vidas de los adultos.
El geógrafo le recomienda viajar al último planeta, la Tierra, es allí donde se encuentra con el aviador y tienen vivencias memorables.

Por qué recomendar este libro? Por qué leerlo millones de veces?
Porque es un claro ejemplo de todo lo que como adultos no debemos convertirnos, ser adulto no es dejar de ser completamente inocente, y volvernos responsables y serios; sino también ser conciente de lo que fuimos antes de convertirnos en maquinitas. Ser nosotros mismos a pesar de la edad.

2 comentarios:

  1. Qué felicidad me produce leer tus críticas y apreciaciones literarias. Además de pertinentes, acertadísimas, están cargadas de una rica sensibilidad humana.
    "El principito" debería estar a diario en nuestra cotidianeidad para no olvidarnos del niño o la niña que dejamos, para no defraudarlos, para recordar que "lo esencial es invisible a los ojos", que no vale la pena la amargura que provoca vivir una vida seria, de adultos, si no logramos conectarnos con la esencia de cada uno. Una bella metáfora de la amistad y de los sentimientos más puros.
    Celebro tu blog y sigo leyéndote.
    Ana

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